
MI OPI: En pocas palabras, una de las mejores películas de los últimos tiempos. Inteligente y distinta, sorprende por su elocuencia y su capacidad de crear admiración. Aunque es larga e intensa no deseas que se acabe, para seguir saboreando minutos de sorpresa y brillantez. Porque nada es previsible y, sin embargo, es tan creíble que parece un documental. El director, Jacques Audiard, hace un alarde de los mejores recursos del lenguaje cinematográfico, puesto al servicio de una interpretación naturalista y sin afectación. Esto sin hablar del "tempo" y la calidad de la narración, de gran fuerza dramática y visual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario